Calzado sostenible: qué significa y cómo elegir bien

La palabra sostenible aparece en cada vez más etiquetas de zapatos, y no siempre significa lo mismo de una marca a otra. Si te has preguntado alguna vez qué hay detrás de esa palabra, más allá del envase reciclado o el color verde en el packaging, este artículo te va a ayudar a distinguir lo que realmente importa de lo que es, simplemente, buen marketing.

Qué es realmente el calzado sostenible

El calzado sostenible es aquel que reduce su impacto ambiental y social a lo largo de todo su ciclo de vida, desde el origen de los materiales hasta el final de la vida útil del zapato. Eso incluye cómo se obtiene la materia prima, cuánta agua y energía consume el proceso de fabricación, qué condiciones laborales hay detrás, y cuánto dura el zapato antes de que tengas que sustituirlo.

Un zapato barato que se rompe a los tres meses no es sostenible, por muy reciclable que sea la caja en la que viene. La durabilidad, aunque no siempre se mencione, es uno de los criterios más importantes de todos: el zapato más sostenible es, casi siempre, el que dura más tiempo en tus pies antes de acabar en la basura.

Materiales y procesos que hacen sostenible un zapato

Aquí es donde se nota la diferencia entre una etiqueta y una decisión de fabricación real. Algunos de los criterios que marcan la diferencia:

  • Curtido vegetal en lugar de curtido al cromo. El cromo es rápido y barato, pero genera residuos tóxicos difíciles de tratar. El curtido vegetal usa taninos naturales, es más lento, y da como resultado una piel que envejece bien con el uso.

  • Materiales libres de sustancias nocivas. Sin disolventes agresivos ni componentes tóxicos en pegamentos y tintes, algo especialmente relevante cuando hablamos de calzado infantil.

  • Producción cercana y trazable. Fabricar cerca de donde se diseña reduce el transporte y facilita supervisar las condiciones de producción, en lugar de depender de una cadena de suministro opaca.

  • Durabilidad real. Costuras reforzadas, suelas pensadas para durar temporadas y no solo semanas, y un diseño que no pasa de moda al año siguiente.

Diferencia entre sostenible, ecológico y respetuoso

Estas tres palabras se usan a menudo como sinónimos, aunque no significan exactamente lo mismo. Lo ecológico se centra en el impacto ambiental de los materiales y procesos, por ejemplo, un curtido vegetal frente a uno químico. Lo sostenible es un concepto más amplio que añade la dimensión social y económica, cómo se trata a las personas que fabrican el zapato y si el modelo de negocio se puede mantener en el tiempo sin agotar recursos.

Lo respetuoso, en cambio, es un término que en el mundo del calzado suele referirse a la relación entre el zapato y el cuerpo, es decir, a si respeta la forma y el movimiento natural del pie. Un zapato puede ser ecológico sin ser respetuoso con el pie, y viceversa. Lo ideal, evidentemente, es que las tres cosas coincidan en el mismo par.

Cómo saber si una marca de calzado es realmente sostenible

La forma más fiable de comprobarlo es mirar más allá de la palabra sostenible en la web y buscar información concreta: qué curtido usan, dónde fabrican, qué certificaciones tienen y si publican esa información de forma abierta o solo la mencionan de pasada. Una marca que detalla el origen de sus materiales y el proceso de fabricación suele tener menos que ocultar que una que solo repite la palabra en el titular.

Otra señal útil es fijarse en la garantía y la política de reparación o recambio. Una marca que ofrece piezas de recambio, como plantillas, o que responde bien ante un defecto de fabricación, está apostando por que el zapato dure, que es, en el fondo, el gesto más sostenible de todos.

Por qué el calzado barefoot y sostenible van de la mano

No es casualidad que muchas marcas barefoot presten especial atención a la sostenibilidad. Ambas filosofías parten de una misma pregunta, qué es lo mínimo necesario para cumplir la función de un zapato sin añadir nada de más. Un zapato barefoot bien hecho, con curtido vegetal, materiales sin sustancias nocivas y una construcción pensada para durar, cumple al mismo tiempo con el respeto al pie y con el respeto al planeta.

En KOOPS, esa misma filosofía guía nuestro calzado barefoot infantil, con horma ancha, suela flexible y piel de curtido vegetal en cada modelo, pensados para acompañar el crecimiento natural del pie durante varias temporadas, no solo una, incluidos los diseñados para la colección de vuelta al cole.

Preguntas frecuentes sobre Calzado Sostenible

¿El calzado sostenible es siempre más caro?

No necesariamente. Puede tener un precio inicial algo mayor, pero al durar más tiempo, el coste por uso suele ser similar o incluso menor que el de un zapato barato que hay que reponer cada pocos meses.

¿Qué significa curtido vegetal?

Es un proceso de curtido de la piel con taninos de origen natural, en lugar de sales de cromo. Es más lento y artesanal, pero evita residuos tóxicos y da como resultado una piel más noble.

¿Un zapato sintético puede ser sostenible?

Puede serlo si está hecho con materiales reciclados o de bajo impacto y está pensado para durar, aunque en general la piel de curtido vegetal suele envejecer mejor con el tiempo.

¿Cómo afecta la sostenibilidad a la salud del pie?

No de forma directa, pero las marcas que cuidan los materiales y los procesos suelen aplicar el mismo criterio al diseño del zapato, evitando componentes tóxicos en contacto con la piel del pie.

¿El calzado barefoot es más sostenible que el calzado convencional?

No por definición, pero comparte varios principios: menos materiales superfluos, construcción más sencilla y, en las marcas que además cuidan el origen de sus materiales, una vida útil más larga.

 

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